Otros Alojamientos
La USAL, a través de los Servicios de Orientación al Universitario (SOU) y de Asuntos Sociales (SAS) pone a disposición de los estudiantes información sobre otras posibilidades de alojamiento.
- Alojamientos Generales (residencias privadas, alquiler de pisos, habitaciones en pisos compartidos, alojamiento en régimen de pensión completa).
- Programa de Alojamientos Compartidos entre personas mayores y jóvenes universitarios.
¿En qué consiste el programa de alojamientos compartidos?
Este programa, gestionado por el SAS, pretende facilitar el alojamiento de alumnos universitarios en el domicilio de personas mayores, para promover la convivencia intergeneracional, ofreciendo una alternativa familiar de alojamiento a los alumnos universitarios y un acompañamiento a las personas mayores que favorezca la permanencia en su entorno, evitando situaciones de soledad y aislamiento.
¿Qué puedes obtener de la convivencia intergeneracional?
• Una experiencia diferente y enriquecedora que no limita tu libertad, ni tus estudios ni tu diversión.
• Un alojamiento adecuado con espacio propio para un desarrollo adecuado de la actividad académica.
• El uso de todas las habitaciones y equipamientos de la vivienda que se consideren comunes.
• Momentos de silencio en momentos de estudio o de descanso de ambas partes.
• Respeto ante la intimidad de la persona joven; hablamos de forma de vestir, horarios de clase, vacaciones, días de examen…
• Podrás recibir visitas, siempre y cuando cumplan lo que habéis acordado en el contrato previo.
• Una disminución de los gastos.
¿Qué cuestiones hay que tener en cuenta?
• La firma de un contrato con ciertas modificaciones que ambas partes así lo requieran.
• Un seguimiento por parte del profesional de la Universidad.
• Compartir momentos: hacer la compra, ver la tv, lectura…
• Apoyar en la realización de gestiones que así lo necesita la persona mayor (medicamentos, trámites…).
• Compartir las actividades del hogar.
• Cuidar el mobiliario.
• Evitar ruidos que incomoden a ambas personas.
• No hay obligación de compartir comida.
• Para las salidas nocturnas, hay un acuerdo previo por ambas partes.
• Colaborar con la persona mayor en las tareas que decidan entre ambos.
• Compartir gastos, como luz, agua, gas, Internet… pero no alquiler
• En definitiva un respeto mutuo y un diálogo.